lunes, 19 de julio de 2010

Gabriel

Te mataron justo a dos cuadras de ese sitio donde, cuando éramos unos niños, lanzamos con ingenuidad la semilla de mango que hoy es un árbol. Nuestros momentos están retenidos en el árbol y mientras el árbol esté, Gabriel, sé que tú estás conmigo.

No hay comentarios :

Publicar un comentario