Una amiga me pidió que escribiese un artículo lindo, deslindado a la temática usual de mi blog. Aunque ella me lo aconsejó a modo de historieta, creí que lo más acoplado para el blog (y lo más cómodo para mi) era hacerlo a modo de artículo técnico.
Así pues, he decidido abordar de manera racional el tema de las especies de mi país, Venezuela.
Venezuela, al igual que Colombia y Brasil, es un territorio con una variedad climática asombrosa, cosa que incide tanto en su geología como en su biología, habiendo en tan poco terreno una cantidad de climas y especies de animales muy variada.
Por ejemplo, en las zonas andinas del sur del país es un animal típico (aunque no autóctono) la trucha, las fresas y otros componentes alimenticios y ambientales propios de las zonas frías-templadas. Al occidente, incluso pueden hallarse especies de caracoles gigantes.
En mi zona, que no es un área rural propiamente dicha, es común toparse eventualmente con perezas, guacharacas y rabipelados.
Sin embargo, la especie animal venezolana más representativa y conocida a nivel mundial debido a la importancia que internacionalmente se les ha dado ha sido la oposición.
Esta especie es exclusiva de Venezuela. Al igual que el cocodrilo el Orinoco, es imposible que se reproduzcan o subsistan en otra área del mundo que no sea su lugar natal.
Estos individuos, a pesar de ser por lo general escasos, suelen ser seres sociales que llegan a congregarse en manadas de hasta 100.000 individuos, todos ellos siguiendo a un líder o cabecilla de la congregación.
De acuerdo a la National Geographic, la manada más grande registrada abarcó cerca de 900.000 individuos, todos ellos reunidos entorno a una figura líder.

El mayor auge de esta especie ocurrió entre los años 2004 y 2007, si bien su número ha ido decreciendo, posiblemente porque sus entornos naturales se encuentran constantemente amenazados por expropiaciones e invasiones.
Peligro de extinción
Fuente: wikipedia
Recientemente se ha reportado que el número de opositores ha ido decreciendo rápidamente. Una encuesta realizada hace poco reveló que de los 5 millones de opositores que se encontraban vivos para el 2007, sólo un 17% siguen activos hasta hoy.
La expropiación de los recursos naturales que usa esta especie para existir, como los medios de comunicación o las empresas financieras, ha ocasionado que muchos de ellos deban emigrar a áreas geográficas similares a sus entornos natales. Así, muchas manadas se han establecido en Miami, España o incluso Colombia.
La intención de estas acotaciones es crear conciencia en el pueblo venezolano de lo grave que es perder una de nuestras especies más representativas. No podemos permitir que estos seres, aunque desagradables, caigan en extinción, lo que además supondría la primera especie extinta totalmente en América Latina.
Por favor, creemos consciencia en nuestros amigos, compañeros, etc. No al maltrato animal.